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La modificación genética de los alimentos por el hombre

La modificación genética de los alimentos por el hombre lleva miles de años, mediante cruzamientos selectivos, desde hace diez mil años, o por ingeniería genética hace un par de décadas.

La modificación genética de los alimentos por el hombre

¿Existen alimentos naturales? Los alimentos son modificados genéticamente desde hace 10.000 años por la mano del hombre mediante la agricultura tradicional y la moderna.

 

 

Las plantas que se cultivan actualmente son distintas de sus antepasados silvestres ya que el hombre las modifica genéticamente desde hace 10.000 años, cuando comenzó a ser agricultor. Desde entonces promueve la supervivencia y reproducción de determinadas variedades que le resultan favorables, en detrimento de otras.


A los métodos tradicionales de modificación genética se sumó en las últimas décadas la biotecnología moderna con técnicas de ingeniería genética. Es decir que a través de diferentes métodos, tradicionales y modernos, el hombre siempre provocó la modificación genética de plantas y animales, seleccionados por sus bondades nutritivas y productivas. De esta forma los alimentos de consumo habitual son variantes genéticas que resultan de la acción humana sobre la naturaleza.



Productos naturales modificados genéticamente

 

“No existen alimentos naturales” expresó el Profesor Francisco García Olmedo, catedrático de Bioquímica y Biología Molecular de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Agrónomos de la Universidad politécnica de Madrid, en la Cumbre Madrid Fusión 2010 celebrada la última semana de enero. La agricultura y la consiguiente domesticación de las plantas consistieron en “una operación de modificación de los caracteres para permitir que la especie pudiera ser cultivada y recolectada, reduciendo el repertorio de los alimentos. Este artificio ha ido creciendo sin pausa desde los orígenes de la agricultura”, afirmó el académico durante el evento destinado a la Gastroeconomía.


“Una manzana, tal cual la conocemos hoy contiene genes de muchas otras especies, no es natural. Está modificada genéticamente y no es transgénica”, ejemplificó García Olmedo y aclaró: “Organismo modificado genéticamente es un término que se está restringiendo a los llamados socialmente ‘cultivos transgénicos’, pero realmente el concepto engloba todos aquellos organismos alterados que comemos habitualmente, es decir, absolutamente todo lo que consumimos”.



Agricultura tradicional y selección artificial

 

La agricultura tradicional, orgánica o no, selecciona y reproduce aquellas especies que resultan más convenientes, generando cambios genéticos en los cultivos originales. “El hombre selecciona las plantas que le ofrecen más ventajas y realiza cruzamientos selectivos entre esas variedades para obtener descendencia con mejores rendimientos. Además, el hombre ha trasladado especies de un lugar a otro, a otras condiciones ambientales, originando gran diversidad”, explica el Programa Por Qué Biotecnología en Argentina.


Por ejemplo, las diferentes coles, como brócoli, coliflor, repollo y repollito de Bruselas, fueron obtenidas mediante selección artificial a partir de una especie original. El agricultor realiza cruzamientos no solo entre variedades de una misma especie sino entre individuos de especies diferentes. Estos cruzamientos generan “híbridos”, una descendencia cuya combinación de genes es azarosa y diferente a la de sus progenitores. Los híbridos se logran mediante técnicas de polinización artificial que consiste en el traspaso manual del polen hacia los órganos reproductivos femeninos en la flor. Cuando el hombre poliniza artificialmente, los embriones se cultivan in vitro y luego se llevan al campo.



Agricultura tradicional y cambios genéticos

 

A principios del siglo XX se descubrió que se pueden provocar mutaciones -cambios en el material genético- si se expone a los organismos a agentes físicos, como radiaciones, o a agentes químicos (sustancias que alteran el ADN). Las mutaciones que se inducen son al azar, y dan como resultado una enorme diversidad de características que pueden resultar interesantes para el agricultor.


Las plantas seleccionadas se cruzan con otras y, de esta forma, la nueva característica surgida por “mutagénesis” se transfiere de una generación a la siguiente. Esta técnica se difundió a mediados del siglo XX y así se obtuvo, entre otros, el pomelo rosado a partir del pomelo blanco modificado por radiación. En la base de datos de variedades mutantes de la FAO se puede encontrar una lista con más de 2.000 cultivos que se consumen en el mundo y que fueron mejorados por mutagénesis. También las variedades de maíz (Dent, Sweet, Popcorn, Flint, Pod, entre otras) son producto de procesos de selección y mutaciones hasta llegar a domesticarlo.



Qué es un alimento natural

 

En un sentido estricto, el calificativo “natural” sólo se aplicaría a aquello que se produce sin la intervención de la mano del hombre. Pero, desde el comienzo de la agricultura y la domesticación de animales, las especies han sido objeto de distintos métodos de cultivo y crianza.


“Por otra parte, no todo lo que crece sin intervención de la mano del hombre es adecuado para nuestra alimentación; la propia naturaleza aporta sustancias tóxicas, como ejemplo algunas setas que pueden ser venenosas. La cassava, yuca o mandioca utilizada como alimento en muchas regiones tropicales contiene una sustancia que libera ácido cianhídrico, sustancia muy tóxica que puede ser eliminada”, aclara la organización Alimentación Sana.


Esto indicaría que los alimentos producidos mediante técnicas “naturales” no garantizan que los alimentos no contengan sustancias naturalmente tóxicas. “Natural no es sinónimo de bueno o inocuo, como artificial no lo es de peligroso”, resume el profesor Francisco García Olmedo.



Ingeniería genética en alimentos


“Lo importante de la alteración genética de las plantas es en qué consiste la alteración y no el método que se ha utilizado. Una planta alterada genéticamente no guarda memoria del método que se utilizó para producirla; los genes una vez en el bote son indistinguibles si son de elefante o de tomate”, enseña García Olmedo.


Respecto de las nuevas tecnologías de ingeniería genética aplicadas a la agricultura el especialista aclara en una entrevista: “La ingeniería genética tiene la enorme ventaja respecto a la anterior tecnología de que sabemos mucho mejor lo que estamos haciendo y que introducimos solo un gen o unos pocos genes mientras en el pasado para conferir a una planta una propiedad deseable introducíamos al azar decenas y decenas de genes que no sabíamos lo que eran”.


"Estas técnicas tradicionales han permitido tener cosas tan dispares como el chihuahua y el pitbull, cosas que la ingeniería genética nunca ha podido obtener", ironiza García Olmedo quien se ha convertido en portavoz de la tecnología de los transgénicos y su seguridad sanitaria y ambiental.



Débora Frid, 2009

 

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