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Hormona de Crecimiento Humana para niños de baja talla

Biotecnología y hormona de crecimiento humana


La hormona de crecimiento humana se usa hace más de 10 años para tratar niños de baja talla. Es un medicamento biotecnológico. El fútbol y Messi ayudaron a su difusión.


Los referentes del deporte y del espectáculo, que atraen la atención de los medios de comunicación, pueden convertirse en importantes divulgadores de ciencia y biotecnología. Sin ir más lejos, mucho se ha hablado del jugador argentino Lionel Messi, que se destaca en el fútbol español.

Pero, no solo su desempeño futbolístico lo llevó a las noticias. En ocasión del Mundial de fútbol 2006, se publicó en el diario Clarín de la Argentina, el artículo “La biotecnología también juega en el mundial”, escrito por el doctor Alberto D’Andrea, referido al tratamiento que recibiera Messi con hormona de crecimiento humana, que le habría permitido alcanzar su talla y destreza actual. A partir de este hecho, muchos conocieron las posibilidades y beneficios que ofrece la biotecnología para la salud, al producir hormonas humanas, como la hormona de crecimiento y la insulina.


Cómo actúan las hormonas

Las hormonas cumplen la función de “mensajeros químicos”. Son sustancias que viajan dentro del cuerpo, desde un órgano emisor a otro receptor, llevando el mensaje acerca de cuál es la función que se debe cumplir. Por ejemplo, la hormona de crecimiento lleva el mensaje que ordena al cuerpo “crecer”. Pero, puede suceder que el envío del mensaje “crecer” falle. Si esto ocurre en un niño, el crecimiento no es el adecuado, y el resultado es una persona de una talla menor a la media “normal”.

Cuando el problema radica en el mensajero (la hormona), hay que suplir su función mediante la aplicación de otra hormona similar. Es decir, si falta hormona de crecimiento hay que introducirla desde afuera del cuerpo. Hasta mediados de los años 80, los tratamientos para la baja talla empleaban hormonas extraídas de cadáveres o de otros animales. Estas hormonas no se conseguían fácilmente, eran caras y acarreaban riesgos de contaminación y efectos indeseados. Ante estas evidencias, la industria farmacéutica optó por el camino de la ingeniería genética.

Producción de hormonas

“En la Argentina desde 1997 la empresa biotecnológica Bio Sidus comercializa la hormona de crecimiento humana recombinante, que se produce dentro de bacterias de tipo Escherichia coli”, explica Marcelo Daniel Foti, Licenciado en Biología de la Universidad de Buenos Aires, e investigador en la empresa biotecnológica argentina.

Para lograr que las bacterias fabriquen hormonas humanas se emplean técnicas de ingeniería genética. Esto consiste en introducir dentro de las bacterias el gen humano (información genética del ADN) que tienen las instrucciones para fabricar la hormona de crecimiento. Estas bacterias, modificadas genéticamente, suman ahora una tarea más a su vida cotidiana que consiste en fabricar la hormona humana.

Las bacterias no se ven afectadas y, en pocos días, producen enormes cantidades de la hormona de crecimiento humana. Esta hormona se purifica, es evaluada exhaustivamente por los entes reguladores y, al ser aprobada, se comercializa como fármaco en todo el mundo.


Tratamiento con hormona de crecimiento

“La hormona de crecimiento recombinante se utiliza con éxito en Argentina desde fines de la década de los 80”, explica el Dr. Ignacio Bergadá, médico endocrinólogo pediátrico. “Las indicaciones son para los pacientes con deficiencia de hormona de crecimiento, pacientes con Síndrome de Prader Willi, paciente con Síndrome de Turner y algunos pacientes con insuficiencia renal”, especifica Bergadá, que dirige el Centro de Investigaciones Endocrinológicas (CEDIE), de la División de Endocrinología en el Hospital de Niños "Ricardo Gutiérrez" de Buenos Aires.



Pero el experto aclara, “la indicación en niños nacidos pequeños para la edad gestacional que no han presentado un crecimiento de recuperación postnatal, se encuentra aprobada pero su cobertura no está incluida dentro del Plan Médico Obligatorio”. Esto implica que el tratamiento debe ser solventado por la familia. El costo se estima entre 15 mil y 20 mil dólares por paciente por año en la mayoría del mundo occidental, incluido la Argentina, según fuentes médicas.

Esto mismo ocurre en casos de “talla baja idiopática”, que sería el caso del futbolista Messi. Son pacientes que no presentan una deficiencia clásica de hormona de crecimiento, ni enfermedad o síndrome genético conocido que justifique su baja talla, y tampoco alguna enfermedad que afecte su crecimiento.


“El tratamiento con hormona de crecimiento en niños con talla baja idiopática es materia de debate mundial”, explica Bergadá. “Actualmente el tratamiento con hormona de crecimiento en niños con baja talla idiopática está aprobado por la FDA –Administración de Drogas y Alimentos de Estados Unidos- y también en algunos países de Europa. En nuestro país no está aceptada, ya que los diferentes trabajos científicos son discordantes en cuanto a los resultados de talla final obtenida”, agrega el Dr. Hamilton Cassinelli, Médico Pediatra Endocrinólogo del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez de Buenos Aires.



Biotecnología y hormona de crecimiento

La producción de fármacos mediante biotecnología permite obtener grandes cantidades de hormona “limpia”, lo que mejora la recepción del mensaje y evita riesgos secundarios para el paciente. Además, la hormona que se inyecta es humana, idéntica a la hormona del paciente. Este no es un detalle menor, ya que la hormona de otros animales podría generar una reacción adversa y frustrar el tratamiento. Hoy, mediante las hormonas biotecnológicas, estos riesgos han desaparecido.

“Actualmente se está produciendo y ensayando, aunque aún no se comercializa, la hormona de crecimiento humana producida en bovinos”, concluye entusiasmado el biólogo Forti Los avances biotecnológicos aliados de la salud no se detienen.


Débora Frid, 2010




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